El Lobo, famoso rival del hombre antiguo.
El Lobo
Familia: Canidae
Longitud de cabeza y cuerpo: 100 a 150cm
Cola: 31 a 51 cm
Altura en la cruz: 66 a 81 cm
Peso: 12 a 80 kg.
Gestación: 60 días
Longevidad: de 9 a 15 años.
Ubicación: Norteamérica y Euroasia.
Hábitat: Bosques, llanuras, montañas en la taiga y la tundra.
El Lobo común es el depredador del planeta por excelencia, que se halla presente a un mismo tiempo en todas partes, incluso en las fábulas. Este mamífero terrestre es el más extendido del mundo después del hombre, claro está distribuyéndose en bosques, incluida a la taiga, la tundra, los desiertos, las llanuras y las montañas del hemisferio meridional, es decir, en Norteamérica, Groenlandia, Europa y Asia. Pese a su notoria presencia desde hace dos millones de años, la especie del lobo se ha convertido en un animal sumamente vulnerable.

Es preciso destacar que no ha existido especie alguna que haya
alimentado tantas leyendas y mitos como este magnífico mamífero
que en los machos a veces alcanza los 55 kilos. En la mayoría
de las fabulaciones se muestra como un animal temible, demoníaco,
perverso, como la extremada encarnación de la bestialidad, tal
vez porque en los albores de la humanidad el lobo, más que una
amenaza directa, era el competidor más importante del hombre.
Por ejemplo: el odio a los lobos tuvo motivaciones más económicas
que emocionales por parte de las poblaciones de jóvenes naciones
americanas, cuyos colonos lo consideraron “auténticos enemigos
del Estado, y, a más, los veían como una brutal resistencia al
progreso. De todos modo, es fácilmente justificable esta pertinaz
predisposición del hombre contra del lobo, básicamente porque
ha sido desde siempre considerado una amenaza directa para el
hombre. Testimonio de ello son los repetidos ataques de lobos
contra la vida humana, en algunos casos con el resultado fatal
de muerte, aunque las víctimas no murieron a causa de las heridas,
sino de la enfermedad de la rabia; tal caso se dio recientemente
en 1948, en una población de Rumania.
![]() |
No obstante, este odio atávico al lobo viene aclarado por una razón tan concreta como es la depredación que desde siglos esta especie ha efectuado sobre los animales domésticos, principalmente vacas, ovejas y renos. Por este motivo, aparte la sospecha de que causaba estragos entre las especies de caza, el lobo ha sido perseguido con cepos, trampas, batidas, galgos y otros perros. Mientras que durante el siglo XIX se utilizó su veneno para su exterminio, hace cuarenta años se impuso la costumbre de matar lobos desde helicópteros y avionetas. |
Exterminado de las islas británicas a principios del siglo XIIX,
en la mayor parte de Europa Occidental y Japón ha desaparecido
a principios del siglo actual. Las únicas poblaciones importantes
de lobo común se localizan desde entonces en los Balcanes; el
resto, son poblaciones de lobos en vías de extinción, esparcidas
en Escandinavia, Polonia, Checoslovaquia, Italia, Portugal y España.
Mientras en la India sobreviven unos quinientos ejemplares, en
el Asia meridional y en el Próximo Oriente el lobo se ha vuelto
una especie muy rara.
En América el exterminio del lobo fue todavía más drástico: los últimos lobos del Canadá eran abatidos hacia 1914, al sur del río San Lorenzo; en 1940 desaparecían las últimas poblaciones en la parte occidental de los Estados Unidos; pero sin embargo el lobo común aún se encuentra en la parte más meridional de los estados de Minnesota y Wisconsin. Aunque las organizaciones ecologistas se oponen con rotundidad a su caza, en Alaska está permitida con fines deportivos o comerciales. Difícilmente es posible contabilizar el número de lobos comunes en Norteamérica, pero no por ello nos abstenemos de aventurarnos a ofrecer las cifras: Groenlandia cuenta con unos 50 ejemplares; Alaska entre cuatro a 7 mil; Canadá más de 30 mil; y el estado de Minnesota con unos mil doscientos ejemplares. La población que corre mayor riesgo de desaparición en América es la del lobo mexicano, el Canis Lupus bayle, pues se habla de unos cincuenta individuos; el lobo de la gran pradera L. I. Nubilus está ya extinguido.
